Nuestra Comunidad
Hermanas Clarisas
Vida contemplativa en el corazón de Tunja desde 1573
Las Hermanas Clarisas compartimos la alegría del Jubileo otorgado por la Santa Sede con motivo de los 450 años de fundación del Monasterio, el 7 de marzo de 2023. Custodias de los pasos de la Procesión Infantil desde 1960, las religiosas de clausura son parte esencial de esta tradición y del alma espiritual de la ciudad.
Fundadora de la orden
Santa Clara de Asís
Clara de Asís (Asís, 16 de julio de 1194 – 11 de agosto de 1253) fue una religiosa y santa italiana. Seguidora fiel de San Francisco de Asís, con quien fundó la segunda orden franciscana o de las Hermanas Clarisas, se preciaba de llamarse «humilde planta del bienaventurado padre Francisco». Tras abandonar su antigua vida de noble, se estableció en el monasterio de San Damiano el resto de sus días.
Fue la primera y única mujer en escribir una regla de vida religiosa para mujeres, que en su contenido y estructura se aleja de las tradicionales reglas monásticas. Sus restos descansan en la cripta de la Basílica de Santa Clara de Asís. Fue canonizada dos años después de su fallecimiento por el papa Alejandro IV.
Reseña histórica
El Protomonasterio de Santa Clara la Real
El Monasterio de Santa Clara la Real, en Tunja, fue fundado por el Capitán Don Francisco de Salguero y su esposa Doña Juana Macías de Salguero, españoles, en el año de 1573. No tuvieron hijos y, siendo católicos muy fervorosos, pertenecían a la tercera orden franciscana.
Movidos por el Espíritu de Dios, decidieron de mutuo acuerdo separarse para entrar por completo al servicio de Nuestro Señor. El Capitán, encomendero de Mongua, renunció a su cargo y se hizo franciscano en el convento de Tunja fundado en 1550; ella, en su casona, se hizo fundadora del monasterio de religiosas clarisas.
Acompañada por el padre Fray Miguel de los Ángeles (O.F.M.), quien le enseñó la observancia monástica durante un año, el 7 de marzo de 1573 hizo su profesión en manos del guardián de San Francisco de Tunja, el padre Fray Sebastián de Ocando, y tomó el nombre de Sor Juana de Jesús. Quedó así fundado el primer convento de religiosas clarisas del Nuevo Reino de Granada, bajo el amparo del Rey Felipe II y con bula de Su Santidad Gregorio XIII.
Gracias, Señor, por haberlo creado
En memoria del Papa Francisco
Como contemplativas, experimentamos el dolor por haber perdido a un padre que con especial solicitud cuidó de nosotras, manifestándonos su cariño en sus visitas y encuentros con la vida consagrada, y exhortándonos a vivir con radicalidad nuestro carisma para ser corazón que sostiene y revitaliza a la Iglesia a través de la oración.
Este es un momento de tristeza, pero también de acción de gracias a Dios por el testimonio del Papa Francisco: por su bondad, cercanía, minoridad y pobreza. Desde su ser jesuita, pudimos ver siempre lo concreto del carisma franciscano.
«Gracias, Señor, porque me creaste con amor a tu hora exacta; gracias porque me llamaste, gracias porque me creaste. Gracias».
— Hermanas Clarisas, Monasterio de Tunja